09 marzo 2008

Barrio de las Flores, otra arquitectura coruñesa.

En 1929 Walter Gropius resumió en tres puntos las características de los edificios dedicados a vivienda: primero, superficie y volumen mínimos; segundo, stándares higiénicos obligatorios, es decir, que estuviesen bien iluminados, ventilados y soleado, y tercero, un dormitorio por cada ocupante de la vivienda. Con estas premisas y la idea de una elevada densidad que permita liberar gran cantidad de suelo nace la slab house (casa laminada). Fue experimentada por primera vez en 1934 en Holanda, en la vivienda Bergpolder, de Brinkmann. A partir de entonces todas las ciudades se vana llenar de casas laminares siguiendo los dictados modernos. Durará aproximadamente hasta los 70, cuando se reclama de nuevo la ciudad histórica y el urbanismo tradicional aplastado por las vanguardias.

En Coruña tenemos un claro ejemplo de esta tipologia constructiva, el Barrio de las Flores, de Jose Antonio Corrales (Corrales&Molezún). Habitado sobre todo por emigrantes que vinieron en los años 70 del rural, durante años ha padecido una injusta mala fama en la ciudad de ghetto y ha sido abandonado a su suerte por las instituciones locales más preocupadas por transoformar la ciudad en el Walt Disney gallego.

Comencé a fijarme en este barrio (Premio Nacional de Arquitectura) cuando paseaba con mi padre por la Avenida de Monelos, siempre le gustó. Me hablaba de urbanismo, de fundionalidad, de aquellos edificios. Contiene calles peatonales que vertebran los tres bloques subdividiéndose en recorridos que unen los bloques con plazas, bajo las que se localizan los aparcamientos y alrededor de éstos el espacio infantil, locales de reunión, cafetería, la parroquia y el supermercado, es decir, espacios perfectamente adecuados a unas funcionalidades previas. Alguien pensó una arquitectura con pocos recursos pero con la voluntad de que las personas que allí vivirían lo hiceran mejor, con más calidad de vida. Hoy, 30 años después, muy cerca, en Eirís, se han levantado varios bloques simplones, desurbanizados, sin ninguna planificación, con un afán especulativo desmesurado. Sí, mucho peor 30 años después. Son estos grandes bloques nuevos los que han hecho que el Barrio de las Flores haya perdido parte de su dimensión paisajistica, pero no la riqueza compositiva y el afán social con el que fue proyectado.

El barrio está viejo, mal conervado. En los últimos años cada cierto tiempo la prensa habla de un gran plan especial de recuperación que se anunció con la pomposidad provinciana de siempre. Se ha pintado algún bloque aislado sin mucho criterio. El resto sigue igual.

Las fotografías son de Pedro Rodríguez Iturbe.


22 comentarios:

  1. el mejor barrio de coruña sin duda ole mi barrio

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ole el mio tambien y no hay duda es el mejor

      Eliminar
  2. yo no soy del barrio de las flores pero me gusta mucho

    ResponderEliminar
  3. yo no soy del barrio de las flores pero me gusta mucho

    ResponderEliminar
  4. yo no soy del barrio de las flores pero me gusta mucho

    ResponderEliminar
  5. yo no soy del barrio de las flores pero me gusta mucho

    ResponderEliminar
  6. soy del barrio de las flores y está muy bien,tiene colegios,un eroski(que cerro hace muy poco por que le dio la gana,porque todos hivamos a comprar)la mejor es la de los blancos,cuando son grises ya es peor

    ResponderEliminar
  7. EL MEJOR BARRIO DE LA CORUÑA YO M CRIE AQUI Y AHORA ME CONPRE UN PISO AQUI.

    ResponderEliminar
  8. el mejor barrio de la coruña sin lugar a dudas la gente que nacio ay y se crio ay nunca se olvida de este barrio por algo sera tiene algo especial que te embauca tiene magia un saludo a toda la gente del barrio yo naci ay me crie ay y morire ay el barrio en mi corazon

    ResponderEliminar
  9. un gran barrio y una gran calidad de vida.

    ResponderEliminar
  10. el barrio se sale y los del barrio nos salimos mas el mejor sitio donde estar y quiero que mi hijo sienta lo mismo que yo ole mi barrio mi gente

    ResponderEliminar
  11. El bario es ideál para ver crecer a tus hijos seguros. No hay tráfico interior, solo aparcamientos y cargas y descargas para los comercios y obiamente los servicios de limpieza...estoy orgulloso de vivir en este barrio apesar del jabali.

    ResponderEliminar
  12. Mi barrio, he nacido y sigo viviendo ahí... Cuando planifiquen otro bvarrio peatonal, donde los niños pudan jugar y los auelos pasear en espacios verdes, y al que no dejen morir, como intentan con éste, que me avisen.... Matogrande muy bien, pero lo que se necesita en una casa es VIVIR...

    ResponderEliminar
  13. Mi barrio, he nacido y sigo viviendo ahí... Cuando planifiquen otro bvarrio peatonal, donde los niños pudan jugar y los auelos pasear en espacios verdes, y al que no dejen morir, como intentan con éste, que me avisen.... Matogrande muy bien, pero lo que se necesita en una casa es VIVIR...

    ResponderEliminar
  14. Que pena que nuestros politicos lo tengan tan abandonado losada negreira que trai todo su equipo para quitarse la foto y una limpieza simple se caen los pasillos de cento egemplo zona de gagis y ni siquiera nos hacen caso el barrio en si por hurbanizacion muy bueno pero mucho abandono paredes que se caen ectr bracias concello

    ResponderEliminar
  15. asi yo soi del barrio cundo tenia flores pues todas sus calles sus nombres hacian mencion al nombre de cada calle hortensias tulipanes cleveles pensamientos ectr donde estan todas esas flores por que lo que es hoy nada de nada solo hortensias por cierto barrio de las flores biene de los viveros que habia en la zona

    ResponderEliminar
  16. no se hace nada por mi barrio solo cobrar impuestos putos politicos solo comen ellos

    ResponderEliminar
  17. El mejor barrio k hay en coruńa pero de largo

    ResponderEliminar
  18. El gordo Javier es uno de los personajes que en cierta forma crecieron en mi entorno en el barrio de Flores. El Gordo terminó siendo un mito barrial y aún hoy –a pesar que los tiempos han cambiado notablemente- se escuchan alguna de sus historias. Nació a fines del 77. Si bien no tenía un sobrepeso muy importante se lo llamaba “El gordo Javier”. Lo cierto es que no era un galán, era bastante bajito, por eso tenía un grave complejo de inferioridad que lo manifestaba con un profundo malhumor y constantes groserías. Demás esta decir que no era muy popular, no le sobraban amistades y relaciones. En aquel tiempo el gran entretenimiento entre los chicos –por no decir el único- era jugar a la pelota (léase fútbol) en la entonces plaza Aramburu, hoy llamada “Del Angel Gris”. Los chicos nos juntábamos en horas de la siesta a jugar a la pelota. Pero el gordo Javier, siempre se mantenía distante y arrogante y alguna vez insultaba desde lejos y por lo bajo a alguno de mis compañeros. Por esto el no era bienvenido a las tardes de futbol que se acababan cuando ya no veríamos la pelota porque el sol se había ido. Sin embargo, el siempre estaba dando vueltas cerca de nosotros. Se lo veía por los areneros con algunos juguetes. Una vez que la pelota se nos fue de la cancha (cuyos límites eran imaginarios) y cayó cerca de Javier, éste la tomó y la pinchó con un clavo que sacó del bolsillo y salió corriendo. Nos quedamos paralizados y enojados – se acabó el partido. Después de unos días de desaparecido el Gordo Javier volvió a aparecer por la plaza. Se escondía en cercanías de la cancha esperando que la pelota se vaya afuera para picharla con un clavo que afilaba contra los adoquines de la calle, para hacer rápido el trabajo y darse a la fuga. La arrogancia de este muchacho lo llevó a pasarse toda la infancia y gran parte de la adolescencia intentando arruinar nuestro entretenimiento. Obviamente no lo consiguió, seguimos juntos y felices. El continuó arrogante, solo y sin felicidad. Pero no hay que restarle mérito, le agregó una nueva regla al futbol, el que la tiraba cerca del Gordo emparchaba la pelota o tenía que comprar una nueva. Lógicamente, estábamos más preocupados por no tirar la pelota para ese lugar que en hacer alguna anotación.

    Según se cuenta en el barrio, hay veces que sigue apareciendo por la plaza, solo y con una expresión de profunda tristeza, camina y observa atentamente a los chicos jugar con pelotas horas y horas…

    ResponderEliminar