06 abril 2008

Arte Contemporáneo

Ayer asistí al concierto de John Zorn en el Palacio de la Ópera de Coruña y vibré. Antes de llegar tenía un poco de miedo, es jazz experimental, quizá no apto para no iniciados, pensé. Temía ir empequeñeciendome lentamente hasta desaparecer en la butaca sintiendome ajeno a tantos sonidos descoyuntados o encontrarme con otros helicopteros acoplados a lo Stockhasen. Y resultó lo contrario. Dirigió a ocho tipos (Joey Baron !qué bateria!) y levantó al Palacio con su saxo potente, veloz y trepidante, mezclando sonidos imposibles de la selva, melodias orientales y un jazz híbrido que entraba por los pies y subía temblando por todo el cuerpo. Música de virtuosos. ¡Queremos más!

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Gustome. Osea que me ha gustado. La de cosas que estoy aprendiendo yo en la red. :-)

    ResponderEliminar