28 abril 2008

Madrid

Nunca me pareció una ciudad tan extraña como estos días que he pasado allí. Agresiva, llena de sospechosos. Cambiada, exagerada aunque mucho más cuidada que otras veces. Siempre me gustará, al menos mientras se pueda reconocer.

Y volví a la Gran Vía, mi calle favorita que pintó Antonio López, sin coches, llena de quietud. El plató para una novela de Cormac Mccarthy.


La misma vista la pinta también Javier Torices, se puede ver en su web un video del proceso. Con coches y neón, como más me gusta.

2 comentarios:

  1. Qué curioso. Hace días colgaba yo este cuadro en mi blog.
    Madrid está muy muy saturada y algo deshumanizada, pero aun conserva su encanto.

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  2. De Madrid al cielo! je je Pues yo la veo con mucho encanto y no la veo tan deshumanizada, ni agresiva, ni llena de sospechosos... je je Me gustan los madrileños, lo admito. Ahora mismo es mi ciudad preferida para vivir. Claro que la prefiero sin coches, sin humos, sin ruidos, sin contaminación, sin tanto edificio descomunal... sin todo eso, me quedo con Madrid. Madrid es una ciudad sana, alegre, donde se te acoge y mima, donde puedes desarrollar tu trabajo, donde te sientes libre, independiente.. en fin está claro que me gusta. Y mientras me trate bien la voy a defender.

    Un abrazo Andrés!

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