10 septiembre 2008

Un rubik en Compostela

Hay robles, pinos y castaños. También frutales y un río. Mucho verde, sombras, un descampado y granito. Esta Galicia en miniatura es un hermoso parque público rehabilitado por César Portela hace siete años en Compostela, Vista Alegre. El cielo gris va por días. En el centro está la villa, que pertenecía a la familia de banqueros Simeón, hoy residencia de profesores visitantes de la Universidad de Santiago y cerca la Escuela de Altos Estudios Musicales. Dos edificios antagonistas.

Y ese conservatorio es un edificio extraño y atractivo. Hay que buscar la entrada rodeando la mole de granito gris Mondariz en la que aún se ven los hilos del barrenado, en bruto, recordando las texturas toscas y rotundas de Manolo Paz. Los sillares (de 1,75 m de altura) se superponen y unos dinteles de acero sustentan toda la caja iluminada por un lucernario.

Es obra de Antón García-Abril (hijo del músico) y Ensamble Studio. No es una arquitectura que deje indiferente, me gustó.

Estas fotos las hice por primavera, en la segunda se ve el contraste con la villa colonial de principios del XX restaurada por Portela:

Y estas son de Ronald Halbe:


3 comentarios:

  1. Lo de García Abril es fantástico, especialmente los interiores de la Escuela de Altos Estudios Musicales. Una pena que su otra propuesta arquitectónica en la misma finca esté al servicio de una institución tan reaccionaria (como si el IGAEM fuera la panacea, qué futuro tan negro...).
    Un saludo.

    ResponderEliminar