30 mayo 2009

Chillida en Tindaya


Montaña Tindaya, Fuerteventura, Canarias


Hace ya algo más de diez años Eduardo Chillida confundió una montaña de Fuerteventura con un queso gruyer. Propuso a las autoridades realizar un enorme agujero en la montaña Tindaya, en el muncipio La Oliva, después de tener lo que llamó una "intuición utópica", algo parecido a lo que sintieron los hinchas del Athletic antes de la final de Copa contra el Barcelona. Según el escultor la inspiración llegó tras leer un verso de Jorge Guillén del poema Más allá que dice lo profundo es el aire, al que ya había dedicado alguna escultura.


Declaración de principios casera: me gusta muchisimo Chillida pero siempre me molestó este proyecto empapado de megalomanía naif. Ni la forma, ni el vacio, ni las raíz, ni el bronce, ni la estética, ni los peines, ni todos los ángulos de 90º que caben en 40 años. Creo de verdad que la imagen tan cultivada por Chillida (y Oteiza) de cabreados existenciales es lo que de verdad acojonó a las autoridades canarias para tomarse en serio este proyecto. Esta fue la intuición de Chillida un día que se tomó demasiado en serio a si mismo:


El proyecto lo desechó el propio Chillida en 1998 por esta razón:

Todo este tema lo recupero por aquí porque me avisa mi amigo Adrián de que el gobierno canario lo acaba de recuperar (13 años después) porque constituye una referencia necesaria y muy valiosa para canalizar el futuro turístico de Canarias, es un proyecto que se sitúa en la vanguardia de la ingeniería actual: El viernes aprobaron la declaración de impacto ambiental. Este gran negocio se va a llamar Monumento a la Tolerancia y esperan que atraiga a todas riadas de turistas. Y a lo mejor entonces nos dicen que decenas de negros llegan en cayuco cada día para visitar la gran montaña perforada. Y a lo peor tragamos.


9 comentarios:

  1. Pero ¿hablamos de arte, de ecología o de irregularidades administrativas? Estas últimas son por supuesto denunciables; los ecologistas, además de destaparlas deberían explicarnos en qué le afecta a la montaña el hueco ése de 50x50; sobre si la obra en sí tendría interés... confieso que a mí me ha despertado curiosidad.

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  2. Hablamos de las tres. Me molesta que me quieran vender una mina (cuánto vale lo que se extraiga) como land art, y me molesta más aún que algunos se lo lleven crudo.

    El tema ecológico confieso que lo desconozco, a algo le afectará, pero no tiene porque ser una excusa...ocurre que también me molesta que no me creo las declaraciones de impacto ambiental. Dicho lo cual, en el fondo la verdad es que a mi este furado no me despierta curiosidad. Muuuuchas gracias por seguir pasando por aquí Rubén.

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  3. Reconozco que a mí me da morbo el agujero de marras, yo quiero que lo hagan... Y los cachitos que saquen que los vendan numerados... jeje

    enhorabuena por el blog, siempre me encanta aunque no te lo diga

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  5. A mí tb me gusta Chillida, incluso antes me apasionaba tanto, que hice un circuito tras sus obras del que aún me resiento, un atracón devoto...
    UN APUNTE FUERA DE OTROS demás...
    Tengo que confesar que cuando supe de su proyecto me sedujo esa fuerza visual que le acompañaba, esa sensación mágica que se adivinaba, me pareció arriesgado y tb definitivo, llevado a cabo con éxito, nadie dudaría de su grandiosidad, ni posiblemente de su belleza.
    Pero ahora muerto el artista por muy "amarrado y atado" que se crea que este el proyecto, ya no me lo creo, necesito que sea él quien lo haga, lo modifique, lo corrija, lo pare...

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  6. ;D
    Sí, es una bestiada tan grande que la tiene que hacer el santo en persona

    porque sin el culto romántico al genio ¿en qué se queda todo eso? el sol, la luna las estrellas... los podemos admirar desde cualquier cubículo oscuro, (hasta una habitación con la ventana abierta de noche puede servir). -O al raso, qué cóño!!-

    Y sobre la "tolerancia" lo mismo: ya cansa tanto "wishful thinking" como pretexto para endulzar ante la opinión pública las megalomanías de artistas y alcaldes.

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  7. El proyecto es megalómano, sin duda. Que no estamos en la mejor época para empreder esta clase de obras, seguro. Pero en lo estrictamente artístico, puede que la idea tenga interés. Es como si sobre la gansada de meterse a construir la Cidade da Cultura le echamos la culpa a Eisenman. La culpa no es del que fabrica ferraris, sino del que se empeña en comprarse uno cuando no lo puede pagar.

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  8. Yo he visto los planos y he visto algo del proyecto ya hace unos años, y presentaba dificultades técnicas que lo encarecían

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