10 mayo 2009

Lo innombrable de Luis Ventoso

Hace unos meses jugamos en este blog a hacer crítica-ficción de arte con un proyecto de dique marítimo en la mariña lucense que nunca llegó a ser tal. El pasado sábado Luis Ventoso publicó esta columna en La Voz de Galicia con un tema parecido (no es la primera vez que da en el clavo).

Lo innombrable

En Cangas han comenzado a restaurar el espigón del antiguo muelle ballenero. Cuando la obra avance, se arrojarán al mar grandes piedras traídas de las canteras de O Porriño, que apuntalarán el dique.

Imaginemos ahora que un artista de firme trayectoria en el arte contemporáneo, con pase por la bienal de Venecia incluido, propone a un museo público gallego una «reflexión» sobre el relleno de Cangas, que ha titulado «A piss in the ocean». Allí donde trabajan las excavadoras y los operarios se plantará un cartel anunciando que aquello es una «intervención» artística. La creación será la propia labor de los obreros, que se grabará en vídeo. Como colofón del «proyecto», en una sala del museo se colocará una de las excavadoras, un bloque de piedra y un vaso con agua salada, que representará al océano ofendido por el hombre.

Si el pícaro posee un currículo largo y pedante, el director del museo le comprará la idea. El proyecto será sufragado con fondos públicos, ocultando al contribuyente cuánto ha costado. Alcaldes, Xunta y patronos del museo aplaudirán, aunque en realidad les parezca un choteo, y declararán que traer a un artista así «nos sitúa en el mapa». Si alguien alega que aquello es una parvada, el reducidísimo lobby de comisarios, críticos e intermediarios que sostiene la impostura se revolverán contra el discrepante, lo acusarán de «reaccionario» y dirán que carece de formación para opinar. Por último, para cuadrar los datos de visitas al museo, que está desierto, se llevará en excursión obligada a niños de ESO y primaria.

Todo lo anterior, con leves variantes, está ocurriendo aquí y ahora en Galicia. Casi cien años después, seguimos regurgitando las añejas ocurrencias -válidas en su día- que hicieron los vanguardistas delready made en el París de 1913. Es gracioso. Pero aún lo sería más sin subvenciones.

21 comentarios:

  1. Sinceramente: los articulitos de Luis Ventoso me parecen como mínimo facilones; éste en el que trata de aliviar sus traumas con el arte contemporáneo es, simplemente, el coñazo de siempre, con la gracia -lo digo porque pretende tenerla- en el culo. Nótese que la disquisición artística de Ventoso la trae él a colación a partir del proyecto que está a punto de dar comienzo en Cangas: resulta que van a rellenar en el muelle. Pues vaya. Increíble que ya ni tan siquiera sean necesarios pretextos de mayor calado para dar rienda suelta al conservadurissmo estético, lo que quizás indique que lo políticamente correcto empieza a ser despreciar sin complejos el arte de nuestro tiempo, y no concordar con el "reducidísimo lobby de comisarios, críticos e intermediarios que sostiene la impostura, como este cronista afirma. Lo siento, pero estoy cansado de leerle el mismo artículo, durante quince años, a gente muy diferente pero con una cosa en común: nunca, a parte de la diatriba anticonceptual que tarde o temprano se ufanan en publicar, vuelven a escribir jamás sobre arte.

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  2. No desenfundes tan rápido, simplemente me llamó la atención la coincidencia en utilizar un dique de leivmotiv. Tal vez si es una enmienda a la totalidad precipitada y algo simplona, pero que carajo, no creo que tenga que ver con el conservadurismo ni muchísimo menos. Te doy toda la razón en el último párrafo, bien visto, de todas formas Ventoso no es la primera vez que apunta este tema y casi siempre lo hace muy bien por cierto.

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  3. Lo siento, le tengo manía, lo reconozco. Otro ejemplo:
    http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2008/04/19/00031208638016962507111.htm

    Lo empiezas a leer, parece que sí, que sí... pero al final está claro qué es lo que motivó el artículo. Cuando alguien emplea la expresión "La libertad y la cotidianidad de las personas vuelven a supeditarse a un ideal político su intención es, no tengo dudas, establecer una equivalencia. Lo grave es que la equivalencia es entre una dictadura y una democracia, sistemas cuya mera comparación debería evitar alguien que sólo tiene 15 lineas para su artículo. En mi opinión otra vez mediocre; está claro de qué opciones políticas son quienes dicen después de leerlo: "¡Si es que tiene toda la razón!"

    Desenfundo rápido, es cierto, pero lo hago porque sé que tú aquí cuelgas cosas de muy distinto pelaje, con las que te puedes identificar o no; esto me parece muy bien y propicia un ambiente relajado, de tolerancia, en el que, es cierto, a veces algunos nos podemos pasar un poco.

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  4. Non mal gasto unha línea en comentalo. Indiferencia.

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  5. Que enigmático Antonio...

    Rubén, lo colgué porque suelo leer a Luis Ventoso cuando me cae la Voz entre manos, me gusta como escribe, no hay más. Primero pensé que era el típico artículo manido sobre el rey desnudo y bla bla. Pero le di vueltas y creo que en el fondo, razón, no le falta, algo tiene que cambiar en el mundillo del arte oficioso de por aquí, no estoy hablando de los jartistas cansinos ni mucho menos, y prefiero poner a alguien que sabe explicarse.

    Eso sí, también me molesta la obsesión de algunos por pensar que todo en el arte contemporáneo son lobbys de modernos, anda que para lobbys está el periodismo...
    Te agradezco los comentarios

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  6. Por cierto, hace un rato he visto en la contraportada de la Voz esta otra columna de FernandaTabarés.
    http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2009/05/11/0003_7709221.htm

    Si es que La Voz es un periódico de teimas eh

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  7. Pero Tabarés dice, en mi opinión, cosas sensatas; el artículo me parece correcto, ¿no? Hemos hablado muchas veces de cómo los mediocres del presente impiden muchas veces distinguir a los realmente buenos, y sin embargo si miramos al pasado, todo está despejado: sólo relucen los genios.

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  8. Pues a mi no me gusta. Cae en esos lugares comunes efectistas que tanto gustan a los columnistas de prensa general cuando hablan de arte y que tan bien definiste por ahí arriba. No creo que la mayoría de referencias en prensa sobre arte contemporáneo hagan siempre referencia a la última mamonada de Hirst(los hisrst del mundo se entiende) pero parece que cuando se va a sentar cátedra en una columna o artículo generalista como este es el primer recurso al que se agarran, quizá por desconocimento, y paradojicamente desvirtuan cualquier percepción honrada sobre lo que hacen tantos buenos creadores hoy.
    Por otro lado Ventoso se refería a Galicia, y pienso que acierta.
    Vaya rollo.

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  9. No sé, Nes, por lo menos dice que hay buenos y malos, lo cual ya es mucho, visto lo visto... Piensa que hay quien no dudaría en decirte: "¡Pero si Juan Muñoz es la misma mierda! Porque la pintura... y patatín y patatán..."

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  10. Aunque Rubén tenga dificultades para tolerarla, la postura de Ventoso me parece razonable puesto que en todas las ciudades de provincias se está dando este tipo de catetismo subvencionador. Es cierto que los artículos que critican estas actuaciones pueden llegar a cansar, pero más cansan las reiteradas decisiones despóticas que ellos denuncian.

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  11. Yo escribo sobre ARTE, no sobre "catetismos subvencionadores en ciudades de provincias"; para eso ya están las cuitas del hartismo con el CGAC.

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  12. bueno bueno bueno, no seas tan categórico. Se puede criticar, y se puede no caer en la critica simplona del hartismo, por cierto no se porque tienes que mencinarlos.

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  13. Los menciono porque es lo suyo hablando de "catetismos" sobre arte en Galicia. Pero ya digo que, respetando los intereses de todo el mundo, a mí los chanchullos del mundillo del arte (gallego, español, británico...) me interesan muy relativamente, y además no los conozco en profundidad como para emitir juicios. Prefiero hablar de arte, de actitudes y procesos generales, sólo eso.

    Por ejemplo, en estas webs tipo e-norte, e-valencia, e-barcelona... se ve que participa mucha gente del mundillo, que conoce las miserias de unos y de otros, que si no nombran al director del MUSAC por no sé qué oscura razón, que si fulanito enchufa en el CGAC a menganito... Vamos, interesantísimo. Es como el Hola del arte, o como lo que yo siempre propongo medio de coña: un serial de "El mundo". Además todas las intervenciones escudándose en el anonimato, claro, para decir burradas. Todo patético.

    La vida es muy corta y hay mucho arte interesante como para perder el tiempo en tonterías. Es mi opinión.

    Saludos.

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  14. :D
    Suscribo el párrafo crítico que le dedicas a foros tipo e-norte; alguna vez pasé por allí y el ambiente me pareció sumamente mezquino e irrespirable... (pero me hace gracia cómo traes a colación el tema, quizás un poco forzado por la agudeza de Andrés: Que Anxo Varela mencione continuamente el Hartismo es fácil de entender, está inmerso en ello, ...pero lo tuyo parece una especie de fijación!

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  15. Especie de fijación, no; es fijación de la buena (aunque trataré de aparcarla en este blog).

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  16. Es más fácil que dejar el tabaco

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  17. A mi ver Luis Ventoso tampoco acierta demasiado con el ejemplo del dique. Ciertamente hemos de ser críticos con la pobre vinculación que mantienen ciertas practicas del arte contemporáneo realizado bajo patrocinio del estado y la ciudadanía a la que supuestamente va dirigido, pero esto no tiene nada que ver con el tipo de practica realizada. Emplear el dique de Cangas como dispositivo detonador de discursos y debates estéticos o políticos puede ser una idea brillante y productiva. El problema no está en su uso, sino en el cuidado y la pertinencia de los proyectos. No olvidemos la gran chorrada que nos parecería hoy una Spiral Jetty en la ría de Ferrol. Por decirlo de otro modo, si hemos de juzgar las practicas de financiación publica, habremos de hacerlo por su pertinencia. Las cosas no son pertinentes en sí, sino en relación a un contexto. La pregunta entonces es: ¿por qué no son pertinentes ciertas practicas en Galicia?, ¿qué practicas lo son?.
    Quizás la distinción moral entre el agente cultural bueno que trabaja con honestidad y devoción, y el malo que es un caradura y un pícaro, quizás no sea un planteamiento adecuado.

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  18. Concordo bastante, Monicreque, especialmente co parágrafo último; hai que mudar a visión dualista, as cousas son moito máis complicadas.

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  19. Yo también suscribo ese párrafo último, aunque mi conclusión es diferente: Ya que no se puede juzgar objetivamente la honestidad de cada agente cultural -ni la de cada artista- para no caer en injusticias lo mejor es que se tenga a todos por honestos y que no se subvencione a ninguno. (Todas las spiral jetty que monte la gente con su propio dinero y en el contexto de su propia piscina o estanque me parecen igual de válidas y pertinentes)

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  20. Subvencionar no es malo, subvencionar mal es malo, de todas formas me ha hecho gracia el comentirio, está simpático

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