25 agosto 2009

CGAC: El estado de la cuestión

Hoy páginas locales. Corto y pego un comentario anónimo que me han enviado aparecido en e-norte y que resume bastante bien las políticas llevadas a cabo en el Centro Galego de Arte Contemporáneo [CGAC] desde 1993 hasta hace unos días. Pronto saldrá un nuevo director de un concurso internacional. A pesar del revuelo y desconfianzas que despiertan estos cambios siempre es positivo el debate en torno al arte en Galicia. Como defiende el comentario, un buen candidato es Iñaki Martínez, actual director del MARCO.

Cuando estaba Gloria [Moure], todo era a lo grande... y en ese momento nos creimos que teníamos un supercentro, expos de tesis, catálogos alucinantes, música contemporánea, cursos y conferencias a tutiplén... de repente no podíamos creerlo. Parecía el mismísimo Moma. Ahí llegamos a creernos que Galicia estaba en el centro de Europa.. craso error. Al parecer -no tengo los datos concretos- eso nos costaba una pasta gansa. Pero, al igual que los que piden un supercrédito para sus vacaciones alrededor del mundo, nos creíamos que ese era nuestro listón cultural actual. Luego llegó Fernández-Cid, que mantuvo una línea progresivamente descendente. Había cursos, es cierto, con las carácterísticas parecidas a los de gloria, pero en vez de contar con Tony Cragg, Kounellis, o Christian Boltanski, por poner un ejemplo, aparecía un tal Partenheimer, ... En vez de asistir a exposiciones "perfectas" -fuéramos partidarios o no del artista en cuestión- comenzábamos a ver reconstrucciones de las compras de arco. Arco toma la batuta en todo el asunto. El centro independiente con catálogos de lujo -no sólo por el precio-, se convierte en un coleccionista potentado de arco. 5 días en Ifema son la muestra del poder del CGAC.

Los catálogos mantienen su precio, pero reducen considerablemente sus contenidos, tanto en cantidad como calidad. Otra forma de hacer las cosas, más de andar por casa. Como símil, si antes nos basábamos en la "monografía", ahora funcionaba más la revistilla de arte ("Arte y Parte"), si antes el protagonismo total estaba en el artista, ahora el comisario/s comenzaba a jugar un papel mucho más determinante. Si antes era la obra y el espectador, ahora se trataba de cromos de colección, con mayor o menor fortuna.

Claro que esa era la "mentalidad" que ya operaba con fuerza en todo el territorio europeo -Fernández-Cid no lo había inventado, y hacerlo así resultaba mucho más rentable, tanto en términos políticos como económicos. La critica se convierte en periodismo de "enteradillos". El público, y el mundo del arte se va acostumbrando a esa manera de funcionar. Aún teníamos museo de arte contemporáneo, de provincias, pero museo.

La llegada de Olveira... en fin... se mantiene el protagonismo en arco. Allí se gasta la pasta de todo el año. En principio no parecían malas ideas... centro de arte, ayudas a la producción, crear masa crítica, ... sobre el papel sonaba muy bien, desde luego... pero la pasta estaba en Arco!. Los artistas y estudiantes de bellas artes dejan de interesarse por los cursos -¿pa qué?-, y el relevo lo toma historia del arte, que en un principio consigue que la sala de conferencias no quede vacía. El laboratorio de música contemporánea desaparece -¿pa qué?... si es mejor montarse un lost in sound... y un dj sale mucho más barato. El proyecto edición es para todos, los artistas deben centrarse en producir pequeños múltiples, y, los críticos, comisarios, historiadores... investigar codo con codo y producir texto... Pero, tan sólo salen cosas de María Ruido, por señalar una aparición repetida- ¿alguien la conocía antes de la llegada de Olveira? A los artistas, a rellenar datos para la web del proyecto edición - encima cachondeo- y rezar para ser comprados en arco. Lo bueno es que si ahora te compran, cogen varias piezas de una tacada... arreglado el año. Ahora mismo, pues no se sabe demasiado bien para qué sirve el edificio... para ir a la biblioteca está bien...

El motor del arte gallego es ahora el Marco. Vigo toma el relevo, sin dinero, sin compras, sin biblioteca,... pero actualizado. Iñaki es capaz de que la creación contemporánea sea mostrada en galicia, de la mejor forma posible, dado el presupuesto. Si no hay presupuesto para producir, se coproduce... pero hay buena expo... si el presupuesto no llega para completar el año, nos bajamos una expo de internet (la de los videos pop, punk....de los 80), pero el espectador lo disfruta. Si no podemos permitirnos un concierto al uso, llamamos a los del conservatorio para que nos toquen a Cage, Stockhausen,...y lo hacen de puta madre... Si vamos a producir, contamos con artistas que respondan...

Si hay que escribir o comisariar, llamamos a los que nos pueden echar una buena mano... Si el edificio no es lo más adecuado para determinadas obras, nos montamos la "exposición invisible" lo mejor que podamos -una de las mejores que ha habido en galicia en los últimos años. Parece algo cutre, pero ahora mismo el marco es el Centro de Arte Gallego. Consigue colaborar con las galerías sin comprar en arco, editar lo mejor que puede..

Saber cual tiene que ser ahora mismo el "modelo" del Cgac es dedicarse a hacer cábalas. Es justo que el único que se ha dejado la piel en Galicia ayude a decidir cuál es el camino adecuado.

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