04 agosto 2009

Floristería sin flores

[Reseña de Antonio Díaz para este blog, un lujo, espero que se anime a repetir]

Más allá que lo dicho y vendido, del discurso y de lo expuesto, en ocasiones sólo nos quedarán residuos de lo sucedido, de lo efímero. Pero entonces ésto será lo importante. Sucede especialmente en el caso de la Floristería sin Flores, un proyecto que surge del estudio de arquitectura León 11 basado en la ocupación intermitente de comercios en desuso, con la finalidad de crear pequeños espacios de muestra, intercambio y difusión de prácticas que, de algún modo, siempre llegamos a denominar artísticas.

Tras la elección del lugar, su preparación, el desarrollo de las actividades y sus consiguientes celebraciones, lo menos importante del evento habrá sido la obra. Me hubiera llevado las fotografías de Juan Gimeno y los mecanismos de El Pez Soluble, pero la experiencia, como tal, es irrepetible. Y repetirán.


3 comentarios:

  1. Personalmente me interesan los artistas humildes, cuando saben reaccionar sin recursos. Ahí está la poesía.

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  2. En el Outonarte coruñés de este octubre quieren repetir la jugada de los escaparates. Ésto me genera una curiosidad tremenda, pues siendo como es el coruñés un pueblo escaparatista por naturaleza, ¿buscarán aquellos deshabitados temporalmente para reconstituírlos artísticamente o irán directos a los Romeu, Porvén y demás, a lo Duchamp tras una enchenta de churros de Bonilla?
    Quién quiere museos teniendo la Calle Real petada de joyerías, neno...

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  3. Coruña Coruña, al cine o a cenar, aquí lo que importa es aparentar.

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