28 junio 2010

Cómo instalar una obra maestra en 60 segundos

Así de sencillo. No hay robots sofisticados, ni rayos infrarrojos ni atractivas museólogas en bata. Lo descubren y cuelgan entre cuatro empleados y un taladro. Pero lo que más me gusta del vídeo es que casi permite palpar ese morbo de tocar una obra de arte eterna, de saber que se puede romper por un descuido, es decir, el riesgo de modificarla, como si entonces fuese a modificarse la Historia. Se trata de la instalación del Juramento de los Horacios (ver primer comentario) de Jacques-Louis David para la exposición Drama y deseo: los artistas y el teatro en el Museo se Bellas Artes de Ontario. Dicen que cuando el pintor italiano Pompeo Batoni vio el cuadro le dijo a David: tú y yo somos pintores, por lo que hacen los demás, se les puede tirar al río. Siempre habrá artistas egocéntricos y jueces de línea bizcos, aunque le escueza a la prensa inglesa.

3 comentarios:

  1. Es el "Juramento" de Toledo (Ohio), que parece ser que todo el mundo sabe que no fue pintado por David, pero allí hacen como que no se han enterado y así reciben más visitas. En cualquier caso es una versión mucho más pequeña que la del Louvre. Muy atrevido Pompeo Batoni; por poco más que eso David llevó a la guillotina a más de un colega y/o modelo. La prensa inglesa lleva razón; Inglaterra hubiera perdido igual, probablemente, pero estaba siendo un partidazo y esa decisión se lo cargó.

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  2. Ok. Me parecía raro que el Louvre lo enviase a Ontario como si nada pero tragué, y además es verdad que es más pequeño, aunque nunca lo ví . Gracias meu, lo corrijo.

    Tema Ale-Ing: Me parece un escandalazo lo que han hecho los árbitros, dicho lo cual me alegra que le escueza a la prensa soberbia y engreída inglesa.

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  3. Por cierto, he recordado un día visitando el Palazzo Pitti con un conocido que estaba allí de prácticas y me dijo que habían decidido relajar el programa de autentificaciones para no estropear el invento.

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