31 agosto 2010

El patrón aleatorio


El vídeo documenta el proceso de creación de la escultura de Chris shot  Burden Beam Drop, en el Instituto Inhotim, en Minas Gerais, Brasil. Lo dirigió Pablo Lobato y la productora se llama Teia. Originariamente la pieza se realizó en el Art Park, un parque de esculturas de Nueva York, en 1984, pero sólo duró tres años, después hizo hasta nueve diferentes.

Las 71 vigas caen fortuitamente en un pozo de cemento tratado como un lienzo all over  gigante que remite al patrón aleatorio y a la frontalidad sin jerarquías del expresionismo abstracto americano. Un movimiento que brotó en tiempo de conflicto, como el nuestro.

30 agosto 2010

Hacer carrera

En las dos capitales del arte contemporáneo, Nueva York y Londres hay aproximadamente cuarenta mil artistas residentes en cada una. De esos ochenta mil, setenta y cinco son artistas superestrellas con ingresos de siete cifras. Por debajo de ellos están unos trescientos artistas maduros que tienen éxito, que exponen en importantes galerías y obtienen unos ingresos de seis cifras por su trabajo. En el siguiente nivel, hay unos cinco mil artistas que tienen algún tipo de representación, en su mayoría de una galería establecida, y que complementan sus ingresos a través de la enseñanza, la escritura o una pareja que los apoya. Se cree que habitualmente hay unos quince mil artistas vagando por las calles de Nueva York buscando representación de alguna galería, y la misma cantidad aproximadamente en Londres. 

Esta cifra en realidad aumenta cada año debido a la publicidad que se da a los elevados precios que obtiene el arte contemporáneo (…) una mayor demanda de arte percibida produce una mayor oferta de creadores de arte (…) La mayoría de marchantes y galerías establecidas prestan escasa atención a los artistas que llaman a sus puertas. En lugar de ello, buscan nuevos artistas visitando estudios de pintores y exposiciones de graduados de escuelas de bellas artes, o siguiendo las recomendaciones de los actuales artistas de la galería. A partir de estas fuentes y frías llamadas una galería puede ver diapositivas u obras completas de una docena de artistas nuevos cada semana, aunque sólo escoja a uno o dos cada año. (…) Llegar a esa cumbre es una cuestión de talento, suerte y sobre todo marketing de marca.

Don Thompson en El tiburón de 12 millones de dólares. Ariel, 2010.

24 agosto 2010

El arte contemporáneo es simplemente el método por el cual nos aterrorizamos a nosotros mismos.

20 agosto 2010

Indomable

La lógica inapelable del mercado le aparta de su gran obra, Sargadelos, pero él sigue, indomable. Siempre en deuda. Vítor Mejuto le ha hecho este retrato brillante a Isaac Díaz Pardo. Lo cuenta aquí.

13 agosto 2010

ART NOTES edición prensa



Envían desde ART NOTES esta información interesante y útil, sobre todo para los gallegos.

El sábado 14 de agosto se distribuye conjuntamente con El Correo Gallego, el primer número de ART NOTES. Edición Prensa. Un suplemento, de periodicidad trimestral, que nace con la intención de continuar con el proyecto de difusión de la cultura y el arte contemporáneo que la editorial ANOTARTE SL mantiene con su revista ART NOTES desde hace seis años.

Desde 2004, ANOTARTE SL publica, cada dos meses, ART NOTES. Revista Internacional de Arte. Durante este tiempo su principal objetivo ha sido ofrecer una lectura crítica e informativa sobre la actualidad artística contemporánea, participando en las más destacadas ferias de arte, tanto nacionales como internacionales.

En la actualidad, y siempre con el ánimo de seguir creciendo en este medio, ha consolidado su plataforma y recursos web (www.artnotes.info) bajo la estructura medial de ART NOTES. Este año, en acuerdo y colaboración con el diario El Correo Gallego, aumenta su participación informativa con ART NOTES. Edición Prensa estrenando un nuevo soporte con el que espera responder a las expectativas de todos sus lectores.

11 agosto 2010

06 agosto 2010

El triunfo de la Escuela de Nueva york

Mark Tansey, El triunfo de la Escuela de Nueva York, 1984.
Óleo sobre lienzo, 188 x 304,8 cm Whitney Museum

Fragmento de Visiones de América, de Robert Hughes.

En 1984, Mark Tansey (n. 1949) pintó El triunfo de la Escuela de Nueva york. El título ironizaba sobre un eminente ensayo histórico de Irving Sandler. Es una pintura que se burla de la historia. Presenta el mítico acontecimiento que vemos en el último capítulo: la capitulación de París, como centro del arte mundial, ante Nueva York. Ahí están, de uniforme militar en un campo de batalla devastado, los grandes y viejos poilus de la Escuela de París: Picasso, Braque, Matisse, Léger y demás. Y a la derecha se ven los representantes del ejército victorioso: Pollock, De Kooning, Still, Motherwell y el resto. Pero es un crítico, en su papel de general MacArthur del formalismo moderno, quien recibe la rendición. Ningún crítico moderno- puede que nadie desde la muerte de Roger Fry y ciertamente nadie vivo- ha sido tan influyente como Clement Greenberg, con todo su dogmatismo y formidable certezza. Al defender a los expresionistas abstractos, se labró una reputación de infalibilidad casi absoluta. Pero una cosa es la reputación y otra el poder; en última instancia el poder real para determinar el gusto se lo otorgan al crítico las instituciones y el mercado. Algunos críticos quieren que sea así, otros, no; Greenberg era de los primeros.

05 agosto 2010

Domingo por la mañana temprano

Edward Hopper, Domingo por la mañana temprano, 1930.
Óleo sobre lienzo, 88,9 x 152,4 cm


Fragmento de Visiones de América, de Robert Hughes.

El pintor Robert Henry había animado a Hopper a que asistiera con frecuencia al teatro, donde, pensaba, su alumno se vería arrastrado por el torbellino de entusiasmo que tanto les gustaba a los artistas de la Aschan School: vida urbana, carnal y vigorosa. Sucedió todo lo contrario, Hopper reaccionó con intensidad al teatro, pero como un espectáculo de renuncia y transparencia, no de cercanía humana. Un proscenio imaginario enmarcaría casi toda su obra a partir de ese momento. Un gran Hopper siempre desprende un instante de tiempo congelado, literlamente, un tableau, como si el telón se hubiera levantado pero la obra no hubiera empezado. Ofrece imágenes de objetos bastante ordinarios- y todo, en Hopper, resulta ordinario a primera vista-, de su misterio y poder.

Es posible que una de sus imágenes más famosas, Domingo por la mañana temprano (1930), se inspirara de hecho en el telón de fondo de un escenario. Ciertamente lo parece: una vista frontal de una hilera de achaparradas casa de piedra roja de Nueva York, demasiado temprano para que la gente se haya levantadoo circule el tráfico. Las fachadas son vulgares e inexpresivas, con sus ventanas vacías aunque en ningún caso estandarizadas, y no faltan la boca de incendio ni el poste de la barbería. Hopper dedica tanta atención a la reproducción precisa de la luz a lo largo de la franja de ladrillo rojo que el ojo s eve atraído por los detalles y arrastrado (por así decirlo) por el lienzo siguiendo las largas rayas de sombra arrastrilladas sobre el asfalto. Uno sabe que esto es un instante de vida, que los edificios continúan por detrás de la fachada, que Hopper ha deslizado una sensación de tiempo en su espacio sin que te percates y sin impicar ninguna narración. el efecto es siniestro, como los paisajes urbanos "metafísicos" de Giorgio de Chirico, que lo eran deliberadamente. Uno se encuentra en el mundo real, pero es un mundo más extraño de lo que había pensado. El destornillador se desliza bajo la tapadera de la realidad y la levanta un resquicio, nada más. ¿Que hay dentro? Pregúntaselo sin tardanza a Auden:


El glaciar se derrumba en el armario
el desierto susurra e la cama

y la grieta en la taza de té abre
un camino al país de los muertos.

Oh, mira, mírate en el espejo,
ay, mira tu desdicha;
porque la vida sigue siendo una bendición
aunque tú no la bendigas.

04 agosto 2010

American Gothic


Grant Wood, American Gothic, 1930. Óleo sobre cartón

Fragmento de Visiones de América, de
Robert Hughes.

A
merican Gothic, junto con la Mona Lisa y la madre de Whistler, es una de las tres pinturas que conocen todos los americanos, si no en vivo si en reproducciones. Un índice de su fama es la cantidad de variaciones sobre la imágen realizadas por dibujantes de tiras cómicas, ilustradores y publicistas a lo largo de los últimos cuarenta años. La pareja en primer plano se ha convertido en pijos modernos, yuppies, hippies, hombres del tiempo, plantadores de marihuana, miembros del Ku Kus Klan, atletas, asiduos de la ópera, los Johnson, los Reagan, los Carter, los Ford, los Nixon, los Clinton y George Wallace con una anciana dama negra, curiosamente, la única pareja que no parece hacer sido transferida jamás a la imágen de Wood con propósitos satíricos es la de Jackie y John Kennedy, posiblemente porque su glamour no encajaba en un contexto tan paleto. También se ha utilizado para anunciar una gama asombrosa de productos y servicios, desde fletes por avión a whisky o productos electrónicos.

Wood no hubiera imaginado que le podría suceder tal cosa a su imagen; ¿Quién hubiera sido capaz? Lo que había pretendido crear era una versión de los ferrotipos de su álbum fotográfico; un icono de los antepasados de Iowa. Hizo que su hermana Nan posara como la mujer, y reclutó a un tal B. H. McKeeby, y un dentista de Cedar Rapids, como modelo del hombre. Los visitió a ambos con ropa de época, de la década de 1890: ella lleva un delantal soble un vestido negro con collar blanco y un broche con camafeo en el cuello- la cabeza que aparece en el broche, de una diosa, contrasta agudamente con la mirada preocupada e inexpresiva de Nan; él viste una camisa sin cuello, abotonada, un mono y una chaqueta negra, y sostiene una horca. Es el padre que defiende la virtud de su no muy agraciada hija frente a cuantos se le acerquen. La horca, herramienta arquetípica de Satán con la que empujaba a las almas al fuego eterno, se convierte aquí en un arma contra el mismo Satán. Se establece una rima entre la horca y los parteluces de la ventana gótica del carpintero, lo que convierte la casa en la sede de la iglesia de la virtud. También es un eco de las costuras del pecho de su mono, que ya no son resplandecientes, ni amenazantes o fálicas sino que se han desgastado y suavizado con el tiempo.

Ningún pintor americano había pintado una imágen con una composción tan deliberada, aunque este hecho no supone un juicio sobre los valores estéticos de American Gothic. Hoy día, uno se inclina a contemplarla, como la mayor parte del resto de la obra de Wood, como un ejercicio de un afeminado furtivo, la expresión de un asensibilidad homosexual tan cautelosa que apeenas si puede manifestarse para burlarse abiertamente de sus temas. ¿Estaba Wood a un paso de reirse de los ciudadanos de Iowa y de sus valores fetichistas de sobriedad, vigilancia moral, patriarcado y todo lo demás?¿O acaso estaba, como han pensado millones de americanos desde que la pintura gano un premio en Chicago en 1930 y se vio catapultada a la fama nacional, elogiando de hecho estas virtudes? La respuesta, en cierto sentido, se encuentra en ambas: el publico masivo se sintió intrigado por la imágen porque no podía decidirse por una u otra, del mismo modo que tampoco podía hacerlo Grant Wood.

03 agosto 2010

Cosas destruídas muy lentamente

En otra ocasión mostré aquí algunos trabajos del pionero de la fotografía científica Harold Edgerton para reseñar las técnicas utilizadas habitualmente, alguna bastante económica, para la obtención de imágenes en slow motion. En Boing Boing han colgado esta gozada de vídeo de un digno discípulo, Philip Heron, titulado Things being destroyed very slowly.