30 junio 2019

El campo de trigo de Agnes Denes en Manhattan


En este artículo visto en Twitter (@UrbanFoxxxx) y publicado en The New York Times dice que el espacio que actualmente ocupa Battery Park fue inicialmente un espacio ganado al mar con el relleno que se sacó del hueco que se hizo para construir las Torres Gemelas. Hasta 1976 algunos, no muchos según el artículo, newyorkinos lo utilizaron a modo de playa.

También dice que el éxito del espacio como lugar de convocatorias o manifestaciones fue tal que se creó un programa de instalaciones temporales y actuaciones específicas del sitio, llamado «arte en la playa», que atrajo visitantes 1977 hasta 1985. 

Una de las que  menciona y que más me ha llamado la atención la llevó a cabo la artista y activista Agnes Denes creado un campo de trigo 2 hectáreas en el relleno a pocos metros de Wall Street y el World Trade Center con el objetivo de llamar la atención sobre el despilfarro y las preocupaciones ecológicas. 

Sobre la acción, además de realizar las fotografías, Agnes Denes escribió esto en 1982: 
Después de meses de preparativos, en mayo de 1982, se sembró un campo de trigo de 2 acres en un relleno sanitario en el bajo Manhattan, a dos manzanas de Wall Street y el World Trade Center, frente a la Estatua de la Libertad. Se trajeron doscientos camiones de tierra y se cavaron a mano 285 surcos y se limpiaron las rocas y la basura. Las semillas fueron sembradas a mano y en los surcos cubiertos de tierra. El campo se mantuvo durante cuatro meses, se eliminó el grano de trigo, se eliminó la maleza, se fertilizó y se roció contra el moho y se estableció un sistema de riego. La cosecha se cosechó el 16 de agosto y produjo más de 1000 libras de trigo dorado y saludable.
Plantar y cosechar un campo de trigo en una tierra por valor de $ 4.5 mil millones creó una poderosa paradoja. El campo de trigo era un símbolo, un concepto universal; representaba alimentos, energía, comercio, comercio mundial y economía. Se refería a la mala gestión, el despilfarro, el hambre mundial y las preocupaciones ecológicas. Llamó la atención a nuestras prioridades fuera de lugar. El grano cosechado viajó a veintiocho ciudades de todo el mundo en una exposición llamada "La Exposición Internacional de Arte para el Fin del Hambre Mundial", organizada por el Museo de Arte de Minnesota (1987-90). Las semillas fueron llevadas por personas que las plantaron en muchas partes del mundo
Se hizo un cuestionario compuesto por preguntas existenciales sobre los valores humanos, la calidad de vida y el futuro de la humanidad. Las respuestas fueron principalmente de estudiantes universitarios en varios países donde hablé o tuve exposiciones de mi trabajo. Las respuestas se metieron en una cápsula del tiempo, el cuestionario funcionó como un sistema abierto de comunicación, permitiendo a nuestros descendientes evaluarnos no tanto por los objetos que creamos, como es habitual en las cápsulas, sino por las preguntas que formulamos y cómo respondimos. 
El microfilm fue desecado y colocado en una cápsula de acero dentro de una caja de plomo pesado en nueve pies de cemento. Una placa marca el lugar: en el borde del bosque indio, rodeado de zarzamoras. La cápsula del tiempo se abrirá en 2979, en el siglo 30, mil años desde el momento del entierro.
Hay, aún en el marco de este proyecto, varias cápsulas de tiempo planeadas en la tierra y en el espacio, dirigidas a varios marcos de tiempo en el futuro.







09 junio 2019

El visitante que reveló en Twitter un retrato mal atribuido




Amo a Rodin y he estado mucho en el museo Rodin en París. Estaba obsesionada con él como estudiante. Comencé a buscar en Google imágenes de Leopold y pensé "Se parecen, pero no es Leopold".

El ilustrador Luis Pastor visitó la semana pasada el Museo Lázaro Galdiano de Madrid y descubrió un retrato realizado al escultor francés Auguste Rodin (1840-1917) y que se exponía etiquetado erróneamente como una imagen del rey Leopoldo II de Bélgica (1835-1909). Tras exponer en Twitter sus dudas sobre el protagonista de una miniatura expuesta en el museo madrileño y argumentarlo con imágenes, la propia institución y el Museo Rodin de París han reconocido el protagonismo del autor de 'El pensador'. Aquí la historia http://bit.ly/31kOaFF

Un ejemplo de cómo los museos deben de transformarse en espacios dinamizadores para la construcción del conocimiento colectivo y dejar a un lado el énfasis en la legitimación del saber.

El Museo ya ha anunciado el cambio de atribución en la cartela.