La Avenida Paulista es el centro de São Paulo. El centro financiero, turístico y cultural a través de fundaciones, restaurantes y teatros articulados por el Museo de Arte de São Paulo (inaugurado en 1968 por Isabel II). Es larga y ancha, como una Castellana XXL, un circuito de cemento gris brasileiro. Brasileiro como adjetivo porque Brasil es el país de Vinícius, de Mario Quintana, de Cartola, de Lenine, de Seu Jorge, también de Meireles (Cildo) y de Meirelles (Fernando). También es el país de Bebeto y el jogo bonito. Todo eso también es la Avenida Paulista. Algo especial.
Dos compañías de teatro paulistas, Bote No Contra Fluxo y Urubus, han realizado una intervención urbana en la Avenida Paulista levantando una playa en medio de la calzada ante la mirada soprendida de oficinistas y viandantes. Es una actuación que cuestiona modelos de urbanismo, el replanteamiento de espacios públicos con sus normas generacionales que tan obedientemente aceptamos (ejemplo clarísimo: A Coruña). Y además se divirtieron confrontando desejo e realidade en una megaurbe sin playa a 34 grados, no todo va a sambar Rio...

Cuando quieran, más que bienvenidos en Madrid!!!!
ResponderEliminarLegaaaaaaaal.Lucas!
ResponderEliminar¿A qué "normas generacionales" te refieres en Coruña? perdona pero no entiendo bien lo que dices...
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