Julia Luzán
Para Don Thompson, [Hirst] es a la vez artista y marca. Este economista cuenta una anécdota tan demoledora que roza la leyenda urbana. Al parecer, el crítico de gastronomía de The Sunday Times poseía un retrato de Stalin, de autor desconocido, comprado por 200 libras. En 2007 se lo ofreció a Christie's, pero la casa de subastas lo rechazó con la excusa de que no vendían obras de Stalin o Hitler. Desconcertado, Gill preguntó: "¿Y si fuera Stalin pintado por Warhol o Hirst?". "En ese caso nos encantaría tenerlo", fue la respuesta. Así que Gill llamó a Hirst y le pidió que pintara una nariz roja en la cara de Stalin. Así lo hizo y estampó su firma en el cuadro, que se vendió por 140.000 libras. [El artículo entero aquí]
Qué bueno, Andrés! Ese libro lo más seguro es que lo compre, lo voy a disfrutar.
ResponderEliminarUn gran abrazo navideño y feliz 2010!
Vivir para ver.
ResponderEliminarTambién me apetece leerlo, promoción no le falta.
ResponderEliminarFelices fiestas y feliz año a las dos