Publicado por Laura Domínguez en el Blog de gestió museística de la Universidad Pompeu Fabra.
La empresa de transportes encargada de realizar el servicio no suele
disponer de mucho tiempo para gestionar todo lo que implica este
servicio por lo que, el grado de comunicación que debe establecerse
entre el organizador de una exposición y el coordinador de exposiciones
de la empresa de transporte es muy importante. Éste debe ser lo más ágil
y eficaz posible por ambas partes para resolver cualquier imprevisto
que pueda surgir.
El organizador facilita al coordinador una lista de las piezas que
debe embalar y transportar al museo. Cuanto más detallado está el
listado mejor más se agradece ya que el procedimiento es laborioso. En
primer lugar hay que separar del listado que nos han facilitado las
obras nacionales de las internacionales. El segundo listado se subdivide
en varios listados ya que a cada corresponsal sólo se le envían las
obras que debe recoger en su país.
En referencia al embalaje y transporte nacional en primer lugar se
debe confirmar con los prestadores las medidas de sus obras
(altoxlargoxancho y peso) y, si es preciso construir caja de madera o se
pueden recoger en protección. Los embalajes para el transporte de la
pieza se estudian en función de las características técnicas de la obra
(es muy diferente transportar una pintura que una escultura) y del modo
en que deben viajar para llegar a la sede organizadora (aquí hablo de
transporte terrestre, aéreo y marítimo). El modo de embalaje más
utilizado es la caja de madera pero existen otros métodos de embalaje de las obras.
A continuación se pasa a realizar una primera ruta de transporte, aquí
debe tenerse en cuenta si las obras pueden viajar en camión o en avión,
si el prestador nos exige transporte directo al museo o bien si se puede
concentrar varias obras en las instalaciones de la empresa de
transportes. La modalidad de transporte más habitual es la terrestre y
después la aérea. Cabe señalar que el transporte aéreo siempre viene
precedido por un terrestre imprescindible tanto en origen como en
destino. En el caso del transporte terrestre los vehículos deben tener
numerosas características
para garantizar la seguridad de las piezas durante su transporte. Los
prestadores pueden exigir acompañamiento de escolta policial según una Orden Ministerial del 1997. Frecuentemente suele ser la Policía Nacional pero también se contratan servicios de escolta privada. En el caso del transporte aéreo
es importante que un representante de la empresa de transporte esté en
todo momento junto con las obras para garantizar su seguridad. Este
proceso incluye la entrega en el aeropuerto, su paletizaje, el tiempo de
espera en la terminal de carga y la supervisión de la carga en el
avión. Siempre debe contratarse vigilancia de control en pista de
aeropuerto, tanto en origen como en destino.
Continuar leyendo ¿Y la importancia del transporte de la obra? en el Blog de Gestió Museística.

Yo no puedo hacerme cargo de todo lo que supone exponer.
ResponderEliminarEs tal el trabajo extra que requiere una exposición, que he tirado la toalla.
Me sobrepasa.
Ánimo Blanca, seguro que puedes con eso y más.
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